El proceso creativo en el diseño web
Muchos piensan que hacer un sitio Web es tan fácil como bajar una plantilla y cambiarle el título. Lo peor de todo es que está lleno de “empresas” o personas que ofrecen ese tipo de servicios: “Sitios Web profesionales y personalizados por sólo US$50!!!”…¿que tan profesional y personalizado puede ser eso?.
De todas formas, creo que está bien que haya gente que hace ese tipo de sitios, pues no todos los clientes necesitan tener un sitio Web llamativo, o hecho especialmente para ellos. Muchos necesitan (se conforman) con un sitio hecho a partir de una plantilla y que sea económico.
Pero para aquellos clientes que SI consideran que su sitio Web es una inversión y no un gasto, será necesario desarrollarles un sitio Web innovador, personalizado, bien diseñado y bien armado, y es ahí donde aplicaremos el proceso creativo.
¿Qué es el proceso creativo?
Como su nombre lo indica, es un “proceso”. La inspiración, el “don”, no existe. O mejor, “la inspiración debe agarrarte trabajando”. Cualquier persona puede crear un buen sitio (aunque no necesariamente un buen diseño), y depende en parte de que siga estos pasos:
Debo aclarar que este proceso está basado en mi experiencia personal. El proceso creativo es un concepto genérico que es aplicado en diseño, arquitectura, arte y todas esas especialidades que dicen ser artísticas (a pesar de que lo primero que te enseñan es la “técnica” de crear y que todo buen trabajo requiere 80% de sudor y 20% de inspiración).
Paso 1: Obtener la información
El primer paso del proceso creativo consiste en obtener la información acerca de nuestro cliente. Necesitamos saber principalmente lo siguiente:
- Quién es nuestro cliente (que hace, que ofrece, años en el mercado, etc.)
- Cuál es su público objetivo
- Qué quiere conseguir con su sitio Web (visitas, vender, recopilar datos de sus clientes, etc.)
- Qué es lo que necesita destacar (para dar énfasis a eso en el diseño)
- ¿Tiene un sitio Web actualmente? (¿qué es lo bueno y lo malo de ese sitio?)
- etc.
Con estas simples preguntas es posible hacerse una idea de nuestro cliente y de lo que espera que desarrollemos.
Probablemente nuestro cliente no sepa muchas o ninguna de estas respuestas. Por lo mismo, tenemos que considerar que el cliente debe ser guiado y que muchas veces quiere algo que no es necesario o que está mal pensado, y para eso estamos nosotros para poder asesorarlos y aconsejarles según nuestra experiencia (aunque claro, la palabra final siempre será de él).
Paso 2: Analizar la información
¿Qué hacemos con toda esa información?: pues analizarla.
Lo primero que debemos hacer es armarnos un mapa (mental o dibujado) de quién es nuestro cliente y cual será su objetivo en Internet. Debemos pensar cuál será la mejor manera de poder llegar a su público objetivo y por lo tanto, cómo debemos enfocar el sitio que desarrollemos:
- Si el público objetivo son los jóvenes, probablemente debamos enfocar el sitio a potenciar las comunidades y la fidelidad de los visitantes mediante registros y concursos, creación de perfiles, foros, etc., es decir, darle vida mediante la interacción de las mismas personas.
- Si el público objetivo son las mujeres, probablemente debamos enfocar el sitio a la simplicidad en su uso y a la claridad de los contenidos y en cuanto al diseño, a explotar la fotografía y colores del sitio.
- Si el público son las personas que trabajan en empresas, el sitio puede estar enfocado a potenciar la comunicación inter-empresarial; a integrar servicios para empresarios y trabajadores, ser un sitio sobrio y elegante, etc.
En torno a todas esas variables debemos definir finalmente que tipo de sitio debemos crear y a que tipo de diseño debemos apuntar. Como verán, las mismas respuestas que nos entregue el cliente nos dirán a donde tenemos que ir.
Paso 3: Proponer algo novedoso
Una vez que tengamos definido hacia donde tenemos que ir, es nuestra labor realizar la propuesta final. Esta propuesta (dependiendo del tipo de sitio) puede incluir cosas innovadoras y experimentales, o puede centrarse en la sobriedad y hacer “lo correcto”. Pero debemos tener claro que la propuesta deberá ser basada en la información y análisis que hemos recopilado.
Obviamente para poder proponer cosas innovadoras, debemos estar al día con todo lo que está pasando actualmente en Internet, para lo cual debemos estar siempre revisando sitios Web, galerías con “los mejores sitios”, conocer las últimas tecnologías, estar suscrito a los feeds de blogs que nos parezcan interesantes y que nos aporten a este tipo de conocimiento.
Por regla general, debemos tener un blog y tener cuenta en todos los servicios que están de moda (flickr, twitter, facebook, dropbox, linkedIn, gravatar, youtube, etc.) para saber como funcionan los servicios existentes y como manejar un sitio, saber que está pasando y poder generar ideas “nuevas” o proponer ideas que sean aplicables al sitio en cuestión (sino no tendríamos la experiencia necesaria como para asesorar o proponer).
Como siempre, la mejor manera de generar este tipo de ideas nuevas es con un brainstorming y conversando con otros diseñadores o desarrolladores que nos puedan aportar.
Paso 4: Definir el contenido
Este paso es algo mecánico. Debemos preguntarle al cliente cuál es el contenido que él tiene en mente para el sitio. Según lo que nos diga, debemos proponerle y asesorarlo para poder definir en conjunto el mejor contenido a mostrar en el sitio para que cumpla con los objetivos que tenemos planteados.
También es muy importante definir la arquitectura de la información que utilizaremos en nuestro sitio (definir la estructura de contenidos, mapa del sitio, wireframes y la manera en que organizaremos los menús y destacaremos las cosas importantes del sitio).
Paso 5: Manos a la obra
En este paso definiremos la cara del sitio. Debemos realizar una propuesta gráfica (diseño) que sea acorde al resultado del análisis que hemos obtenido en el paso anterior. Si el cliente ya había aprobado nuestros bosquejos, no quedaría otra cosa que hacer que “pintarlos” para obtener el resultado final.
Una vez que nuestro cliente vea y apruebe las maquetas gráficas de nuestro sitio (que a esta altura ya contienen toda la información real o simulada que irá en el sitio y podrán previsualizar su resultado final), estamos listos para pasar a la etapa de desarrollo, donde le daremos vida a nuestra creación.
El desarrollo y todo lo demás
Para que nuestro cliente quede contento, no sólo tenemos que haber cumplido con todos los pasos anteriores, sino que también tenemos que priorizar lo que viene ahora: el desarrollo que hagamos tiene que ser acorde a la calidad de nuestro servicio. Debemos desarrollar el sitio EXACTAMENTE igual a como fue propuesto y aceptado por el cliente. Los espacios, las tipografías, los tamaños de las imágenes y todo debe ser fiel reflejo de nuestra propuesta.
Además tenemos que pensar que el cliente será el usuario final del sitio. Si hay paneles de administración tenemos que pensar en que sean lo suficientemente amigables y funcionales como para que el cliente pueda hacer todo lo que necesite.